Me enseñaste que los celos son traviesos, que es mitad falta de sesos y mitad inseguridad. Me enseñaste que no es bueno el que te ayuda sino el que no te molesta, me enseñaste que abrazada a tu cintura todo parece una fiesta. Me enseñaste muchas cosas de la cama, que es mejor cuando se ama y que es también para dormir, me enseñaste entre otras cosas a vivir. Me enseñaste que una duda puede más que una razón. Me enseñaste a convertir una caricia en una obra de arte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario