29 ago 2011


Extraño estar con él, sus abrazos, la forma tierna en la que me habla, su sonrisa, y a la vez extraño cuando esta serio. Extraño acariciar su pelo, sus ganas de hacerme reír, caminar a su lado y no importar donde, la inseguridad pasa a un segundo plano cuando el me lleva de la mano. Odio no poder estar todos los días a su lado y tener que esperar a que sea otro día para verlo. Y a pesar de lo mucho que lo pueda extrañar, nada en este mundo ayuda a que la nostalgia de no tenerlo se valla. Las canciones, la televisión, incluso salir a la calle para comprar algo, ya me recuerda a él y a lo mucho que lo necesito. Todas las esquinas guardan un recuerdo nuestro, por más ridículo que sea. Parece que el mundo entero se complota para refregarte en la cara que HOY NO LO VISTE! . Esto me recuerda a una propaganda muy conocida de un pájaro molesto, y que justamente ahora lo puedo sentir como me taladra la cabeza: lo extrañas, lo extrañas, lo necesitas mucho y no lo tenes, esta en otro lado y vos acá, extrañándolo, extrañándolo, extrañándolo, que pena, que pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario